27 de enero de 2012

Detalle del monumento a Alfonso XII en El Retiro

En los monumentos como en la vida, a veces son tan importantes los detalles como la parte central. Aquí el detalle son  estos  dos soldados; el abanderado más veterano y su  joven compañero; El uno con su buen mostacho y el otro barbilampiño, ambos con sus buenos capotes para resitir al invierno además de a la guerra; con su casco  uno y su gorro el otro, y con sus correspondientes barbuquejos bien colocados, sus buenos correajes, sus espadas enfundadas pero dispuestas, ambos serios y perfectamente pertrechados,  al fin ambos son un detalle del monumento, pero  dignifican al ejército que  representan y por lo tanto a su rey, que es lo que el  escultor pretende, pienso yo.